Dr. Nicanor Basavilbaso        

La figura venerable del doctor Nicanor Basavilbaso, no puede borrarse de la memoria de los viejos pobladores de Lanús algunos de los cuales fueron atendidos -siendo niños- por este prestigioso médico.

Y recuerdan con estima su figura alta, consular, amable, su rostro bondadoso adornado con barba patriarcal. Era prototipo del médico que había hecho sacerdocio de su carrera. Si bien residía en Avellaneda, concurría frecuentemente a Lanús haciendo sus visitas a caballo o en un pequeño "sulky".
Estaba acostumbrado a las travesías montando briosos caballos, costumbre que había adquirido en la Campaña al Desierto, de la que participó siendo aún estudiante.

Dr. Nicanor Basavilbaso
Recientemente el doctor Dante Emanuel ha escrito una hermosa semblanza de Basavilbaso en la que puso de manifiesto su marcado idealismo y su reconocida filantropía.

Esforzado, abnegado, el doctor Basavilbaso tenía un gran cariño por los niños. Ejercía su sagrado ministerio científico en medio de una población reducida. Ello no fue obstáculo para que pusiera al servicio de los que acudieron a él su ciencia como médico y sus consejos.

Cuando la economía del paciente no admitía el gasto de las medicinas ponía bajo la almohada algún dinero que sería destinado a la cura del enfermo.

Tuvo una importante actuación en Lanús entre las familias de los primeros pobladores. Y por eso el corazón de estos vecinos estuvo siempre   con su memoria, habiendo contribuido a perpetuarlo en el monumento levantado a la entrada del cementerio de Avellaneda, que se encuentra siempre cubierto de flores. Falleció el 19 de mayo de 1907.

Fuente: Héctor J. Bianchi, publicado en el Diario Pregón 20/04/1969

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          Revisado:07 de septiembre de 2003.