Establecido
por el año 1860, contribuyó Bernardo Duhalde, con su laboriosa acción, al comienzo del
desarrollo de la zona este del pueblo, donde explotaba alrededor de 50 cuadras de tierras.
Poseía un importante tambo y tropa de carretas que a menudo eran por él mismo guiadas;
tomaba ubicación en el pórtigo y comenzaba su marcha por la calle oscura donde su paso
era anunciado por el tintineo de los cencerros y un oportuno grito
para animar a los bueyes.
Su figura asumía entonces la original prestancia del hombre de antes. En su trabajo, en
el diario contacto con la gente toda, en el seno de la familia, en sus actos, se destacaba
su esclarecida personalidad recordada por ser también uno de contados y primitivos
pobladores y haberse brindado siempre a toda manifestación de bien común.
Su casa, ubicada en la esquina de las actuales Sitio de Montevideo y Ferré, era típica
residencia de campo rodeada de frondosa arboleda, con un monte de ombúes, acacias y
talas, cercada en su mayor parte por cina-cina, y ofrecía el aspecto de las estancias
tradicionales.
Conocido también con el nombre de vasco de " Atachi ", don Bernardo Duhalde era
casado con Mariana Pocholú, de cuyo matrimonio nacieron 12 hijos. De ellos, Martín
continuó con las actividades de su padre y llegó a afincar en la casa justamente ubicada
en el solar que hoy ocupa la capilla del Colegio Cristo Rey, que se levantó sobre los
cimientos de aquella que debió ser demolida, luego de haber funcionado sus habitaciones
como aulas del establecimiento.
Fuente: Héctor J. Bianchi, Suplemento especial de LA IDEA Nº 3614 |