Hijo
de don Emilio Oya, peruano, y de doña Hortensia Leyva, Argentina, el reverendo padre Dr.
Carlos E. Oya, nació en la ciudad de Buenos Aires, barrio de Flores, el 25 de mayo de
1878.
Hizo sus estudios en el seminario de Villa Devoto, ordenándose sacerdote el 14 de junio
de 1908. Ofició allí su primer misa, siendo padrino el Dr.Joaquín Cullen y madrinas de
altar las señoras Adelaida María Harilaos de Olmos y Mercedes Castellanos de Anchorena.
Actuó como presbítero asistente el entonces secretario de la curia de La Plata,
Monseñor Santiago Luis Copello.
El R. P. Dr. Carlos E. Oya fue presentado en Lanús en junio de 1915 y oficio su primera
misa el domingo siguiente.
Le tocó actuar en épocas de graves convulsiones sociales, pero su vigorosa Personalidad
superó las dificultades del ambiente.
Hombre atlético, hecho a las severas disciplinas, poseía el ardor y el empuje necesario
para afrontar como afrontó (sólo al principio y acompañado después por los hombres que
formó desde niños) los sacrificios derivados de la lucha por el apostolado en un medio
en el que debió imponerse con energía y en el que puso de manifiesto un carácter
incorruptible y un vivo temperamento.
Tenía para ello un puño de acero que le permitió defender en más de una ocasión a su
iglesia y su grey.
Formó muchos católicos e hizo sentir en más de una vez el rigor de su palabra, siempre
respetada, dentro y fuera del templo. Supo tender su mano generosa y fuerte al hermano
necesitado. Hombre excepcional, animado de un amplio espíritu y dotado de una cultura
superior, ejerció su ministerio con fe y ecuanimidad. Dejó un recuerdo imborrable de su
acción en el pueblo.
Falleció el 2 de mayo de 1936. Sus restos descansan en la Parroquia del Sagrado Corazón
de Jesús de Lanús.
Fuente:
Héctor J. Bianchi, Suplemento especial de LA IDEA Nº
3614 |