Necesidad de autonomía de Lanús
Publicado en la revista "Impulso" del año 1941
| Toda ciudad
moderna tiene o debiera tener vida propia, además de la vida de relación que
lógicamente existe entre las misma y el Estado o Nación a la que pertenece. Es esa vida
propia de todo centro urbano la que se procura ordenar y mejorar para obtener el
mejoramiento municipal, núcleo básico de la sociedad actual. La vida de ciudad no es como realidad objetiva, vida que pone en la circunscripción urbana el Estado, sino que, como dice Posada, surge allí; determinada por el hecho de ser una comunidad definida por las razones de vecindad. La ciudad despierta la idea de comunidad y ante todo de comunidad geográfica. Se origina del hecho de que un gran número de hombre viven juntos en un mismo lugar. En cada ciudad habrá, pues, un "problema de la ciudad", un problema municipal que abarcará forzosamente a su vez problemas especialmente sociales, económicos, culturales, edilicios, etc., todos surgidos bajo las condiciones del medio urbano. La ciudad es la más natural de las unidades políticas, nos dice la historia. Es anterior a todo grupo organizado grande al que se le llamó nación, estado o país, ya que fue la unión de las primeras lo que determinó la creación de los grupos posteriores. Lanús como núcleo básico: Vida propia: Pero, por sobre todo lo que necesitamos es un espíritu de sacrificio y de devoción por el ideal, análogo al que llamamos patriotismo en la esfera nacional. No olvidemos, decía Merrian (discurso en la Chicago School, junio 1917) que las ciudades como las naciones no se cimentan sobre los intereses egoístas económicos tan sólo. Se levantan sobre las rutinas de vidas sacrificadas por grandes causas. Provienen del trabajo desinteresado de muchos hombres y mujeres. Se construyen por virtud de una gran comunidad de esfuerzos. La ciudad requiere de parte de sus miembros una labor que excede los estímulos del interés y del egoísmo. Comunidad geográfica y de personas: Lanús, en cambio, vive vigorosamente su vida de pueblo. Es el pueblo de los grandes movimientos solidarios. Primero la lucha en pro de la autonomía comunal; después la campaña contra el agua corriente, en 1918 y siguiente; la resistencia al aumento de los impuestos municipales, la nueva campaña en pro de la nacionalización del agua y el Congreso de Instituciones de Lanús, este último el más enjundioso, meditado y doctrinario de todos ellos. Hay, pues, absoluta comunidad de personas con iguales ideas. Lanús esta siempre alerta desde Gerli a Escalada y de Monte Chingolo a Villa Diamante y Alsina. Existe también comunidad geográfica. No autonomistas: Son estos últimos los únicos a quienes se les puede tener en cuenta, Lástima que están equivocados! Aporte de Lanús: A esto agreguemos que como centenares de vecinos "amigos" no pagan lo que deben, en un régimen correcto podría muy bien percibirse mucho más sin causar gravámen mayor a los que actualmente pagan. Dejemos para otra oportunidad esta cuestión financiera y breguemos ahora por la unidad necesaria para el logro de nuestras legítimas aspiraciones. Fuente: Carlos Emérito González, Tomado de la revista del 80 aniversario del Centro Comercial e Industrial de Lanús, septiembre de 1999 |
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